Relato mata dato

Kaos

Donald Trump siempre estuvo envuelto en el caos. Sus negocios, su vida social y su actividad política son claros ejemplos de que vivir fuera, o al límite de las normas ha sido su conducta. Y el mundo pos globalización que parece haber fallado en su promesa de expandir la libertad, la democracia y la abundancia, también ofrece un ambiente amigable para el desarrollo de estrategias basadas en el caos. No es casual que, desde la economía mundial, hasta la política interna y la diplomacia – o lo que queda de ella – estén inmersas en fuertes cataclismos amplificados en el segundo mandato del blondo empresario.

La política del “arte de la negociación” en temas arancelarios mantiene en vilo al comercio internacional con marchas y contra marchas cuyos efectos ya se empiezan a sentir en su propia casa con baja del empleo y aumento de la inflación. Por toda respuesta, la Casa Blanca echa a funcionarios que dan malas noticias y miente sin ruborizarse respecto de los “logros” de la nueva economía. Algo parecido a las fantasías declaradas por la Casa Rosada respecto de sacar a 12 millones de argentinos de la pobreza, derrotar a la inflación o tener equilibrio fiscal. Todas mentiras utilizadas para ganar tiempo. Ambos gobiernos abrevan del manual de la derecha populista internacional.

Tampoco desacelera la retórica y las acciones que tienden a polarizar y encolerizar más a sus conciudadanos y aliados internacionales. La amenaza de intervención federal, el crecimiento proyectado gracias al financiamiento aprobado por el Congreso a casi un millón de efectivos del ICE para perseguir inmigrantes flojos de papeles – y porque no a cuanto “enemigo” detecte el señor que está sentado en el salón oval. Esta semana, el ICE arreó con 300 trabajadores surcoreanos de una fábrica de baterías Hyundai en Georgia, generando un conflicto internacional con un aliado estratégico. Hay que recordar que esos trabajadores estaban entrenando a mano de obra local para la producción de baterías de litio.

En este contexto, el asesinato de Charlie Kirk, reconocido militante de ultraderecha creador de una estructura nueva que dio apoyo a la campaña de Trump, es una piedra de toque en la escalada del caos. La misma semana en que muchos agricultores denuncian que no podrán vender sus cosechas a China por los aranceles y que ya no pueden sostener su actividad – amen de la denuncia de una cantidad alarmante de suicidios de granjeros -, en la que Israel amplía sus objetivos militares a Qatar y Rusia parece haber incursionado en el espacio aéreo polaco, la muerte de Kirk, lejos de llamar a la templanza ha lanzado al presidente estadounidense a culpar a la “izquierda asesina”.

¿Qué podría salir mal? Luego de las declaraciones “de guerra” por parte de seguidores de Kirk todo parece empeorar y hasta el ya polarizado Congreso está sintiendo el impacto del homicidio cometido, sin poder acordar siquiera un minuto de silencio en memoria del ultraderechista evangélico muerto, como casi todos los asesinatos políticos en ese país, por “un lobo solitario” y no por una organización.

Cabe recordar que la violencia política no surge de un día para el otro y de que requiere de ciertas condiciones para su avance, tales como un sistema democrático en rápido declive; sociedades divididas por la raza, religión o etnia; líderes políticos que toleran o fomentan la violencia; y una ciudadanía con fácil acceso a las armas. Estados Unidos cumple con estos cuatro requisitos y ninguno está mejorando.

La violencia también tiende a aumentar cerca de los actos electorales, lo que significa que las próximas votaciones de 2026 y 2028 se perfilan como zonas de riesgo. Valga recordar el asalto al Capitolio del 6 de enero de 2021 y un ejemplo de la debilidad de las instituciones de ese país para castigar el inédito acto de sedición de Trump y sus seguidores, tal como acaba de ocurrir en Brasil con la condena a Jair Bolsonaro por el asalto al Planalto el 8 de enero de 2023, una acción similar ante el triunfo de Lula Da Silva. Por cierto, Kirk era amigo de los Bolsonaro y luego de su intento de golpe de estado invitó a Jair y sus hijos a dar conferencias a Miami donde quedó exiliado.

Suscribite

Suscribite

ronchamp
Amarriki
WhatsApp Image 2024-10-31 at 14.15.56
previous arrowprevious arrow
next arrownext arrow

Relatos recientes

Svalbard

En el ártico, al noroeste de Groenlandia (Tierra verde) está el archipiélago de Svalbard (Borde frío), una región que hasta el descongelamiento del...

El azote del mal

El 6 enero de 2021, más de 2000 activistas de Donald Trump – muchos de ellos armados – asaltaron el Congreso de su país. Sumidos en un delirio...

¿Feliz año?

En los EE.UU. se está operando una doble transformación económica, política y social de final incierto, en la Argentina también. El 1 de diciembre, la...

Comentarios

Politólogo UBA, Master FLACSO, pelotari Centro Navarro.