Ambas guerras mundiales del siglo XX tuvieron a la agresión alemana como protagonistas. Después de ser derrotada con sus aliados en 1918, el Tratado de Versalles impuso reparaciones de guerra y límites a su rearme. Lo mismo ocurrió en 1945 cuando Estados Unidos y la Unión Soviética permitieron a una Alemania dividida en dos, recomponer sus respectivos ejércitos, con serias limitaciones. Cuando ambas mitades se unieron luego de la caída de la URSS, Alemania continuó restringida en el tamaño y alcance de sus fuerzas armadas, incluida la prohibición de tener armas nucleares. Aun así, la primera ministra británica Margaret Thatcher […]














































